ANÁLISIS 16 April 2026
E
Por Emmanuel Gerbault
26 min de lecture

De la crisis de Groenlandia a la ruptura del consenso transatlántico

Seguridad / Defensa Relaciones Internacionales

La crisis diplomática abierta entre Washington y Copenhague en torno al estatus de Groenlandia, cuyo punto álgido se sitúa entre enero de 2025 y enero de 2026, no constituye un simple episodio de turbulencia en una relación transatlántica considerada por naturaleza resiliente. Es, para Europa, un hecho geopolítico fundacional. Bajo la presión repetida de un presidente estadounidense que se niega a descartar el uso de la fuerza armada contra un territorio perteneciente a un Estado miembro de la Unión Europea y de la Alianza Atlántica, el consenso que servía de brújula estratégica a Europa occidental desde 1949 se ha fisurado de manera irreversible.

Índice

Conviene no leer este acontecimiento como una crisis pasajera, sino como el acelerador de una mutación más profunda: la de la construcción europea enfrentada al imperativo de una soberanía que ya no puede delegar. Este artículo se propone examinar la naturaleza exacta de esta ruptura. ¿Pone en tela de juicio la crisis groenlandesa a la Alianza Atlántica como instrumento jurídico y político, o no hace sino revelar, a plena luz del día, desacuerdos que se gestaban desde hace varios años entre los líderes europeos y el presidente Trump? Para responder a esta pregunta, es necesario articular cuatro niveles de análisis: el estatus particular de Groenlandia y la postura danesa, el régimen jurídico de la OTAN ante el caso singular de un aliado potencialmente agresor, la respuesta europea en sus dimensiones diplomática y militar, y finalmente el significado estratégico de las posturas adoptadas por Canadá, Italia e Islandia, preparándose esta última para celebrar, el 29 de agosto de 2026, un referéndum sobre la reanudación de las negociaciones de adhesión a la Unión Europea. 

1. Groenlandia en el centro de una crisis transatlántica sin precedentes

1.1. Un estatus jurídico sui generis entre Copenhague, Bruselas y Nuuk

Para comprender el alcance de la crisis actual, es indispensable recordar la naturaleza particular del vínculo que une a Groenlandia con Dinamarca y, por extensión, con la Unión Europea. Antigua colonia danesa desde 1721, integrada constitucionalmente en el reino en 1953, la isla accedió al estatus de comunidad autónoma constitutiva del Reino de Dinamarca mediante la ley de autonomía de 1978, que entró en vigor en 1979 tras ser aprobada por referéndum local con casi el 73 % de los votos. La ley de autonomía ampliada de 2009 amplió considerablemente este régimen: Groenlandia ejerce ahora competencias en materia de educación, sanidad, fiscalidad, recursos naturales, policía y justicia. Dinamarca conserva, en cambio, las competencias soberanas estratégicas, a saber, la defensa, la política exterior, la seguridad interior y la moneda. Sobre todo, la ley de 2009 reconoce formalmente al pueblo groenlandés como un pueblo en el sentido del derecho internacional, titular del derecho a la autodeterminación, y fija el procedimiento que conduce a una eventual soberanía plena y total.

1.1.1. De la retirada de la CEE al reconocimiento del derecho a la autodeterminación

Groenlandia ocupa en la historia de la construcción europea un lugar sin igual. Es el primer territorio que abandonó la Comunidad Económica Europea. Durante el referéndum danés de adhesión a la CEE en octubre de 1972, los groenlandeses votaron "no" con un 70,8 %, manifestando así una profunda desconfianza hacia una política pesquera común considerada incompatible con sus intereses económicos. Habiendo entrado en la CEE en 1973 al mismo tiempo que Copenhague, Groenlandia salió de ella efectivamente el 1 de febrero de 1985, tras un segundo referéndum celebrado en 1982. Este episodio, anterior en casi cuarenta años al Brexit, constituye un precedente jurídico singular: el de una salida de un espacio de integración por parte de un territorio que conservó su autonomía manteniendo al mismo tiempo vínculos privilegiados con la organización abandonada.

1.1.2. Groenlandia como país y territorio de ultramar

Desde su retirada, Groenlandia se beneficia del estatus de país y territorio de ultramar (PTU), regulado por la cuarta parte del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea (artículos 198 a 204). Los groenlandeses conservan la ciudadanía europea a través de su pasaporte danés, pero el acervo comunitario no se aplica en el territorio. La Unión Europea mantiene, no obstante, una relación contractualizada con Nuuk, organizada por la Decisión Groenlandia 2014/137/UE del Consejo y por un acuerdo de asociación pesquera renovado periódicamente. Para el período 2014 a 2020, el volumen total de la ayuda europea ascendió a 359,9 millones de euros, canalizados principalmente a través del Fondo Europeo de Desarrollo. Groenlandia dispone además, desde 1992, de una representación permanente en Bruselas. Esta situación híbrida, lejos de ser una simple herencia de la historia, constituye una de las claves de lectura esenciales de la crisis actual: Groenlandia no es miembro de la Unión, pero la Unión tiene intereses directos y palancas jurídicas sobre el territorio, lo que hace que cualquier intento de anexión por parte de una tercera potencia sea inmediatamente europeo en sus consecuencias.

1.2. La escalada de las reivindicaciones estadounidenses desde 2025

1.2.1. Las tres fases identificadas por la radiotelevisión pública danesa

La cadena pública danesa DR ha propuesto una periodización particularmente esclarecedora de las maniobras estadounidenses. Distingue tres fases concomitantes a la reelección de Donald Trump en noviembre de 2024: una ofensiva de encanto entre diciembre de 2024 y marzo de 2025, una fase de presión directa sobre el gobierno danés, y luego una fase de infiltración social en Groenlandia. Ya el 22 de diciembre de 2024, Trump nombraba a Ken Howery embajador en Copenhague. El 6 de enero de 2025, amenazaba con "gravar a Dinamarca a un nivel muy alto" si Copenhague se negaba a ceder Groenlandia. El 11 de enero de 2025, Donald Trump Jr. realizaba una visita privada a Nuuk, cuyo séquito distribuyó gorras MAGA e intentó dirigirse directamente a los habitantes por altavoz. En diciembre de 2025, el nombramiento de Jeff Landry como enviado especial a Groenlandia, descrito por Copenhague como unilateral e intempestivo, provocó la convocatoria del embajador estadounidense y una protesta formal del ministro danés de Asuntos Exteriores, Lars Løkke Rasmussen, quien calificó las declaraciones de Landry de "totalmente inaceptables".

1.2.2. El punto culminante de enero de 2026 y la desescalada de Davos

La secuencia decisiva se abre el 3 de enero de 2026, al día siguiente de la intervención estadounidense en Venezuela que condujo a la extracción de Nicolás Maduro. Desde el Air Force One, Donald Trump declara a los periodistas: "Necesitamos Groenlandia. Es una cuestión de seguridad nacional", añadiendo que "la Unión Europea necesita que la tengamos". El 7 de enero de 2026, se niega explícitamente a descartar el uso de la fuerza militar para anexionarse el territorio, declarando sin rodeos: "No necesito el derecho internacional". En los días siguientes, la Casa Blanca anuncia un arancel de importación del 10 % aplicable a partir del 1 de febrero de 2026 a los ocho países europeos que enviaron militares a Groenlandia (Dinamarca, Noruega, Suecia, Francia, Alemania, Reino Unido, Países Bajos, Finlandia), incrementado al 25 % el 1 de junio si Copenhague no cedía. En un mensaje dirigido al Primer Ministro noruego Jonas Gahr Støre, del cual Trump pedía su transmisión a todos los líderes mundiales, el presidente estadounidense reiteraba su exigencia de un "control completo y total de Groenlandia". El 21 de enero de 2026, con motivo del Foro Económico Mundial de Davos, Trump da un giro público: renuncia al uso de la fuerza y a los aranceles, manteniendo al mismo tiempo una ambigüedad sobre la forma futura de un posible acuerdo marco con Dinamarca. Según Reuters y el New York Times, esta retirada es resultado directo de la presión ejercida tanto por su propio entorno como por la resistencia militar, económica y política europea que la administración estadounidense no había anticipado.

1.3. La postura danesa, entre la firmeza diplomática y el rearme ártico

La estrategia danesa merece una atención particular. Ante la crisis diplomática más grave del reino desde la Segunda Guerra Mundial, según la Fundación Jean-Jaurès, la Primera Ministra Mette Frederiksen ha sabido combinar una firmeza sin concesiones sobre el principio de soberanía y un esfuerzo notable por asociar a Nuuk en la gestión de la crisis. El 5 de enero de 2026, advertía que un ataque estadounidense contra un miembro de la OTAN significaría "el fin de esta organización, y por tanto de la seguridad establecida desde el final de la Segunda Guerra Mundial". El 13 de enero, el Primer Ministro groenlandés Jens-Frederik Nielsen declaraba, junto a Mette Frederiksen: "Si tenemos que elegir entre Estados Unidos y Dinamarca aquí y ahora, elegimos Dinamarca". Groenlandia también ha iniciado un procedimiento legislativo destinado a prohibir la financiación política extranjera, medida dirigida directamente contra las injerencias estadounidenses.

Esta firmeza diplomática ha ido acompañada de un rearme acelerado. Ya en diciembre de 2024, Copenhague había anunciado un refuerzo de su presencia militar ártica, incluyendo patrulleros, drones de largo alcance y la modernización de aeropuertos aptos para acoger los F-35. Como señal aún más inusual, el Servicio de Inteligencia de Defensa danés mencionaba, en su informe anual de diciembre de 2025, y por primera vez en su historia, a Estados Unidos como un "factor negativo" en la evaluación de las amenazas que pesan sobre el reino, subrayando que Washington "utiliza cada vez más su poder económico y tecnológico como instrumento de poder, incluso contra sus aliados y socios". Tal calificación, proveniente de un servicio de inteligencia de un Estado miembro fundador de la OTAN hacia la potencia tutelar de la Alianza, constituye una ruptura epistémica de considerable magnitud.

2. La OTAN debilitada: la Alianza a prueba de la imprevisibilidad estadounidense

2.1. El artículo 5 y la paradoja del aliado agresor

2.1.1. La inadecuación de un mecanismo concebido contra la amenaza soviética

El artículo 5 del Tratado del Atlántico Norte, según el cual un ataque armado contra una de las partes se considera un ataque contra todas, es la piedra angular de la Alianza desde 1949. Sin embargo, como señala acertadamente el Club des Juristes, el Tratado de Washington "evidentemente no fue concebido para resolver situaciones de hostilidad entre sus miembros, sino para ofrecer la protección de Estados Unidos a los Estados europeos frente a la amenaza soviética". La hipótesis, antaño impensable, de una agresión perpetrada por el pilar militar y financiero de la organización contra otro miembro revela así una aporía estructural del dispositivo. El recurso al artículo 5 por parte de Dinamarca supondría, de facto, la entrada en conflicto de varios países contra Estados Unidos, lo que significaría, como afirmó Mette Frederiksen, el fin puro y duro de la Alianza. La OTAN se encuentra, por tanto, en una configuración en la que el propio mecanismo de su solidaridad no puede activarse sin destruirla.

2.1.2. El ejercicio de equilibrismo del Secretario General Mark Rutte

Esta contradicción explica la extrema prudencia del Secretario General de la OTAN, Mark Rutte. Habiendo permanecido en silencio durante varias semanas, reapareció públicamente en Davos, utilizando una retórica impregnada de adulación hacia el presidente estadounidense. Un mensaje de texto de Rutte a Trump, divulgado por este último en su red Truth Social y que comenzaba con "Querido Donald, lo que has logrado hoy en Siria es increíble", da fe de la postura adoptada. Como analiza Estelle Hoorickx, investigadora del Real Instituto Superior de Defensa de Bruselas, "las disensiones entre los países aliados no son buenas para la OTAN porque erosionan su postura disuasoria". El 21 de enero de 2026, Trump anunció haber "diseñado", con Rutte, "el marco de un futuro acuerdo" sobre Groenlandia, cuyos términos siguen siendo deliberadamente vagos hasta la fecha. El acuerdo seguiría a informaciones según las cuales pequeñas parcelas groenlandesas podrían transformarse en territorios bajo un régimen estadounidense específico para albergar bases del US Army. La Alianza, sin ser cuestionada formalmente, sale del episodio debilitada de forma duradera.

2.2. La erosión estructural de la garantía de seguridad transatlántica

Más allá del caso groenlandés, el segundo mandato de Donald Trump ha llevado las tensiones internas en la OTAN a un nivel sin precedentes. Como señala la revista académica Eurasia, la actitud crítica del presidente estadounidense ya no es solo una queja sobre el desequilibrio de las contribuciones financieras, sino que constituye un cuestionamiento fundamental de la alianza en su conjunto. El ejercicio unilateral del poder estadounidense en Venezuela en enero de 2026, así como la operación contra Irán en febrero de 2026, se llevaron a cabo sin consulta previa a los aliados europeos y fuera de cualquier marco de la ONU. Si la OTAN es una alianza de defensa, "¿por qué deberían sus miembros apoyar a Estados Unidos en una operación que pisotea el derecho internacional?", se pregunta el autor. El artículo 5, señala también el mismo análisis, ve debilitarse su peso simbólico y operativo, "dando paso a una cooperación más puntual y basada en los intereses". La Alianza del mañana podría convertirse así en "más europea y menos dependiente de las garantías de seguridad estadounidenses". Esta evolución, que ya no es un escenario prospectivo sino una tendencia documentada, constituye el legado transatlántico más destacado del segundo mandato de Trump.

2.3. La Operación Arctic Endurance como demostración de solidaridad europea

Ante la escalada estadounidense, nueve países europeos anunciaron, a partir del 14 de enero de 2026, el envío de personal militar a Groenlandia en el marco del ejercicio Operation Arctic Endurance coordinado por Dinamarca. Francia prometió quince soldados, Alemania trece, Noruega dos, Suecia varios oficiales, el Reino Unido un oficial, los Países Bajos uno, Finlandia dos oficiales de enlace, y Estonia un contingente no especificado. Si bien los efectivos pueden parecer simbólicos, el alcance político del gesto es considerable: se trata de la primera demostración colectiva de solidaridad militar de Estados europeos hacia un territorio codiciado por Estados Unidos, enviando a Washington la señal de que una acción unilateral encontraría una resistencia concertada. Emmanuel Macron expresó su "plena solidaridad con Dinamarca" evocando "el respeto de la soberanía europea" y subrayando que cualquier ataque a un territorio aliado "tendría consecuencias inéditas". Como explica a Public Sénat el especialista en Groenlandia Mikaa Blugeon-Mered, el envío de tropas europeas puede frenar "la lógica de humillación y denigración" desplegada por la administración Trump. El 22 de enero de 2026, una cumbre extraordinaria de líderes europeos ratificaba esta solidaridad, seguida, el 28 de enero, por la recepción en París de los jefes de gobierno danés y groenlandés por parte de Emmanuel Macron, y por la apertura, el 6 de febrero, de un consulado francés con competencias ampliadas en Nuuk.

3. La ruptura del consenso transatlántico: demostración abierta de un disenso estructural

3.1. Las posiciones de los líderes europeos frente a Trump

3.1.1. La declaración conjunta del 6 de enero de 2026

La crisis ha revelado una inusual unidad política europea. El 6 de enero de 2026, siete líderes (Emmanuel Macron, Friedrich Merz, Giorgia Meloni, Donald Tusk, Pedro Sánchez, Keir Starmer y Mette Frederiksen) publicaron una declaración conjunta insistiendo en "la soberanía, la integridad territorial y la inviolabilidad de las fronteras", afirmando que "Groenlandia pertenece a su pueblo. Corresponde a Dinamarca y a Groenlandia, y solo a ellos, decidir sobre las cuestiones relativas a Dinamarca y Groenlandia". Los ministros de Asuntos Exteriores de los países nórdicos publicaron el mismo día una declaración conjunta en idénticos términos. Esta unidad retórica, si bien fue esencial para la desescalada, no puede ocultar los desacuerdos sobre los medios de acción: algunos Estados, como Francia y Alemania, priorizaron la demostración militar; otros, como Italia, buscaron una vía de mediación, revelando divergencias de apreciación estratégica.

3.1.2. El caso italiano: el fin de la ambigüedad de Meloni

La trayectoria de Giorgia Meloni ilustra de manera particularmente significativa la naturaleza del consenso europeo frente a Trump. La Primera Ministra italiana, la única líder europea que asistió a la investidura de Donald Trump en enero de 2025, fue descrita durante mucho tiempo por la prensa internacional como "la Trump whisperer de Europa". Sin embargo, el 19 de enero de 2026, desde Seúl, se posicionó como mediadora, juzgando que "la perspectiva de aranceles más altos contra aquellos que contribuyen a la seguridad de Groenlandia es, a mis ojos, un error, y evidentemente no comparto esta posición". El 20 de enero, calificó las amenazas estadounidenses contra Groenlandia de "inaceptables", añadiendo que "la amistad exige respeto". En abril de 2026, la ruptura se consumó públicamente: Trump confesó al Corriere della Sera que no había hablado con Meloni "desde hace mucho tiempo", añadiendo que estaba "conmocionado" por quien consideraba su aliada europea más cercana. Como analiza Lorenzo Castellani, profesor de la Universidad LUISS de Roma, Meloni, bajo el peso de la opinión pública y tras su derrota en el referéndum sobre la justicia, "se reposiciona" hacia una línea más crítica, "manteniéndose al mismo tiempo en el marco de las alianzas existentes". Esta evolución de un ejecutivo conservador pro-estadounidense ilustra que la ruptura del consenso transatlántico no procede de una elección ideológica, sino de una restricción estructural impuesta a todo el espectro político europeo.

3.2. Canadá como espejo de la crisis europea

La postura canadiense ofrece una perspectiva transatlántica indispensable para la comprensión de la crisis groenlandesa. Desde enero de 2025, Donald Trump ha expresado pública y repetidamente su deseo de ver a Canadá convertirse en el "estado número 51", llamando a Justin Trudeau "gobernador Trudeau" y vinculando explícitamente la protección del futuro escudo antimisiles Golden Dome a una renuncia a la soberanía canadiense. La resistencia de Mark Carney, Primer Ministro desde marzo de 2025, ha sido notable. Ya en su primer discurso, afirmó: "Nunca seremos, de ninguna manera, parte de los Estados Unidos. América no es Canadá". Frente a Trump en el Despacho Oval el 6 de mayo de 2025, pronunció una frase que se ha vuelto icónica: "Como usted sabe en el sector inmobiliario, algunos lugares nunca están en venta. Estamos sentados en uno de ellos; el Palacio de Buckingham, que usted mismo ha visitado, es otro". En Davos, en enero de 2026, Carney pronunció un discurso muy comentado sobre el fin del orden internacional basado en reglas y llamó a las potencias medias a formar coaliciones. Su victoria en las elecciones legislativas de abril de 2025, y la posterior obtención de una mayoría parlamentaria en abril de 2026 tras varias deserciones de legisladores de la oposición a su favor, manifiestan una forma de realineamiento geopolítico. El eje Ottawa-Copenhague-Bruselas que se perfila frente a las reivindicaciones de Trump no refleja una ruptura coyuntural, sino la emergencia de una nueva geografía política occidental en el seno de la cual las potencias medias se coordinan al margen de, o incluso contra, la hegemonía estadounidense.

3.3. Islandia y el referéndum del 29 de agosto de 2026: una señal geopolítica

3.3.1. Una aceleración del calendario dictada por la coyuntura

El caso islandés constituye probablemente el indicador más claro de la recomposición en curso. El 6 de marzo de 2026, el gobierno de coalición de centro-izquierda liderado por la Primera Ministra Kristrún Frostadóttir fijó oficialmente el 29 de agosto de 2026 como fecha del referéndum sobre la reanudación de las negociaciones de adhesión a la Unión Europea. Islandia había presentado inicialmente su candidatura en julio de 2009, a raíz de la crisis financiera. Las negociaciones, iniciadas en 2010, fueron congeladas en 2013 por el gobierno de centro-derecha de Sigmundur Davíð Gunnlaugsson, principalmente debido a divergencias sobre la política pesquera común. La coalición gubernamental surgida de las elecciones anticipadas de 2024 se había comprometido a organizar un referéndum a más tardar en 2027. Sin embargo, como reveló Politico Europe y luego confirmó la propia Primera Ministra desde Varsovia, el calendario se adelantó considerablemente debido a la "conmoción geopolítica", y en particular a las subidas arancelarias estadounidenses y a las amenazas contra Groenlandia. La pregunta que se formulará a los islandeses será sencilla: "¿Deben continuar las negociaciones sobre la adhesión de Islandia a la Unión Europea?". La Comisaria de Ampliación, Marta Kos, celebró este anuncio, subrayando que "el debate sobre la ampliación se está desplazando. Trata cada vez más sobre la seguridad, sobre la pertenencia y sobre la preservación de nuestra capacidad de acción en un mundo de esferas de influencia en competencia".

3.3.2. Islandia como potencial vigésimo octavo Estado miembro

Las encuestas más recientes, realizadas por Gallup en la primavera de 2026, indican un cuasi empate, con entre un 44 % y un 52 % de votantes a favor de reanudar las negociaciones, frente a entre un 30 % y un 48 % de opositores, y un 16 % de indecisos. La ministra islandesa de Asuntos Exteriores, Þorgerður Katrín Gunnarsdóttir, indicó además que, si los islandeses votaran a favor de continuar las negociaciones, estas podrían concluirse en solo un año y medio, dado que la mayor parte de la legislación europea ya se aplica a través de la pertenencia de Islandia al Espacio Económico Europeo y al espacio Schengen. Islandia podría así convertirse, por delante de Montenegro —a pesar de que este último es un candidato avanzado—, en el vigésimo octavo Estado miembro de la Unión. El significado de esta perspectiva va mucho más allá de los efectos económicos de una ratificación. Constituye una inversión del sentido histórico de la relación transatlántica. Una nación fundamental en la arquitectura de seguridad del Atlántico Norte, que alberga desde 1951 una importante base aérea estadounidense en Keflavík, contempla ahora su futuro en un marco europeo precisamente porque la protección estadounidense ya no se percibe como fiable. Como señala NordiskPost, la entrada de Reikiavik en la Unión "modificaría el equilibrio estratégico en el Atlántico Norte" y consolidaría la presencia nórdica en Bruselas, permitiendo a Suecia, Dinamarca, Finlandia e Islandia alinear más eficazmente sus políticas dentro de un bloque coherente.

4. De la crisis a la fundación: hacia una Europa federal soberana

4.1. El alegato de Ursula von der Leyen por la independencia europea

El discurso pronunciado por Ursula von der Leyen el 20 de enero de 2026 ante el Foro Económico Mundial de Davos constituye, hasta la fecha, la síntesis política más articulada de la respuesta europea. La presidenta de la Comisión califica en él los trastornos en curso de "cambios estructurales" y no de "perturbaciones temporales", afirmando que "la esperanza de un retorno al antiguo orden mundial ya no es una opción". Articula el concepto de "independencia europea", presentada "no como una elección política, sino como una necesidad". "La soberanía y la integridad" de Groenlandia son calificadas allí de "no negociables", mientras que los aranceles estadounidenses son señalados como "un error". Anuncia paralelamente la creación de una estrategia europea para la seguridad del Ártico basada en cuatro pilares: estrecha cooperación con Groenlandia y Dinamarca, mayores inversiones en la economía groenlandesa, cooperación en materia de seguridad con Estados Unidos y desarrollo de una capacidad europea de rompehielos y otros equipos esenciales. También recuerda que el sector europeo de la defensa debe alcanzar los 800.000 millones de euros en inversiones de aquí a 2030. Esta intervención constituye un punto de inflexión doctrinal: por primera vez, la Comisión asume la formulación de la seguridad europea en un marco distinto al de la protección estadounidense, no mediante una ruptura unilateral sino mediante una recomposición estratégica.

4.2. La represalia comercial y el precedente de una diplomacia coercitiva europea

Según el Financial Times, la Unión Europea se preparaba, en enero de 2026, para una represalia comercial de 93.000 millones de euros en caso de aplicación efectiva de los aranceles estadounidenses. Los objetivos incluían, además de productos agroindustriales, sectores estratégicos como las tecnologías digitales, a fin de maximizar la presión sobre los distritos electorales republicanos. Esta capacidad de respuesta, calificada por Ursula von der Leyen de "firme, unida y proporcionada", representa un cambio fundamental. Demuestra que la Unión, dotada desde 2023 de un instrumento anticoerción, dispone ahora de los medios jurídicos y políticos para responder a una agresión económica, incluso si procede de un aliado a largo plazo. Simbólicamente, varios fondos de pensiones daneses, entre ellos AkademikerPension, vendieron por otra parte sus bonos del Estado estadounidenses en enero de 2026, por un importe de aproximadamente 86 millones de euros, señalando el inicio de una desamericanización parcial de las carteras institucionales europeas.

4.3. Por una respuesta federal: la lectura de PromethEUs

4.3.1. La insuficiencia estructural de la coordinación intergubernamental

La crisis groenlandesa revela, para quien quiera leerla sin autocomplacencia, los límites del paradigma intergubernamental que aún gobierna la política exterior y de seguridad común. Si bien los líderes europeos hablaron con una voz relativamente unida, lo hicieron según tiempos, canales e intensidades distintos. La declaración conjunta del 6 de enero, el ejercicio Arctic Endurance, la respuesta comercial de la Comisión, las posiciones de la presidencia islandesa o canadiense fueron otras tantas expresiones paralelas, coordinadas ciertamente, pero no integradas en un centro de mando político único. La ausencia de un representante único de la Unión capaz de dialogar, de pleno derecho, con un presidente estadounidense obligó a los europeos a delegar de facto en Mark Rutte, ciudadano neerlandés que habla en nombre de una alianza de la que Estados Unidos es el pilar, la gestión directa de la crisis. Esta paradoja, según la cual Europa solo puede hablar con Estados Unidos a través de una organización dominada por estos últimos, es la expresión más clara del techo de cristal federal que PromethEUs identifica como el obstáculo primordial para una verdadera potencia europea.

4.3.2. La necesidad de una defensa común integrada

La cuestión del artículo 5 de la OTAN, mencionada anteriormente, encuentra su contrapartida en los tratados europeos. El artículo 42.7 del Tratado de la Unión Europea dispone de una cláusula de asistencia mutua aplicable en caso de agresión armada contra el territorio de un Estado miembro. Esta cláusula es jurídicamente menos precisa y operativamente menos robusta que el artículo 5 de la OTAN. Pero la crisis groenlandesa proporciona el argumento político irrefutable a favor de su consolidación. Desde una perspectiva federalista, no se trata solo de crear un ejército europeo ex nihilo, sino de dotar a la Unión de los marcos jurídicos, de las cadenas de mando y de las capacidades industriales que permitan al artículo 42.7 constituir una garantía creíble, independiente de la OTAN. Los anuncios de la Sra. von der Leyen sobre la inversión en defensa (800.000 millones de euros), la creación de una capacidad europea de rompehielos y el despliegue de una estrategia ártica específica, van en esta dirección. Sin embargo, deberán integrarse en una arquitectura federal coherente, so pena de no ser más que la yuxtaposición de capacidades nacionales desarrolladas de forma desigual.

4.3.3. Hacia una política exterior verdaderamente unificada

Por último, la crisis invita a repensar la organización de la acción exterior de la Unión. La regla de la unanimidad en el Consejo en materia de política exterior, que permite a un solo Estado miembro, como Hungría, bloquear la adopción de una posición común, constituye ahora un hándicap estratégico. La transición a la votación por mayoría cualificada en determinadas materias, propugnada por el Grupo de Amigos de la Votación por Mayoría Cualificada liderado por Alemania, Francia, Italia, España y los Países Bajos, se perfila como una condición sine qua non de la credibilidad europea. Del mismo modo, la función de Alto Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, que actualmente ocupa Kaja Kallas, se beneficiaría de un refuerzo sustancial para tender hacia un verdadero Ministerio Federal de Asuntos Exteriores. La perspectiva de una adhesión islandesa, el fortalecimiento de la asociación estratégica con Canadá, la consolidación de una estrategia ártica autónoma, constituyen otros tantos proyectos que, para llevarse a buen término, requieren una Europa política unificada en su voz y en sus instrumentos.

5. Conclusión

La crisis de Groenlandia no destruyó a la OTAN. Tampoco produjo la temida anexión. Lo que hizo, de manera irreversible, fue dejar ver la verdadera naturaleza del consenso transatlántico: un compromiso histórico del cual uno de los dos pilares, la potencia estadounidense, ha dejado de comportarse como el garante del orden que él mismo había instituido. La pregunta planteada en la introducción, de si la alianza está amenazada jurídicamente o si la crisis se limita a revelar un disenso latente, exige una respuesta dialéctica. En el plano jurídico, el artículo 5 no fue activado y no podría serlo sin destruir la Alianza. En este sentido, la OTAN no es cuestionada formalmente. Pero en el plano político y estratégico, la crisis ha producido una ruptura del imaginario: Europa ya no puede concebirse a sí misma como protegida. A partir de ahora, debe concebirse como protectora de su propio territorio y de los principios que lo constituyen.

Es precisamente en esta transición, de la protección recibida a la protección asumida, donde se juega el futuro del proyecto europeo. El referéndum islandés del 29 de agosto 2026, la postura canadiense de Mark Carney, la reorientación progresiva de Giorgia Meloni, la firmeza danesa, la solidaridad militar de nueve Estados europeos y la doctrina de la "independencia europea" defendida por Ursula von der Leyen no son fenómenos aislados. Son los signos convergentes de una recomposición cuyo resultado dependerá de la capacidad de los federalistas europeos para transformar una toma de conciencia en una arquitectura institucional duradera. La crisis de Groenlandia, en este sentido, solo se habrá superado verdaderamente cuando Europa haya dejado de reaccionar a los desafíos planteados por terceras potencias para empezar a proponer, desde sí misma, el orden que pretende ver surgir. Este es, para PromethEUs, el verdadero reto: hacer de la crisis ártica el punto culminante de un momento fundacional comparable, en su alcance, al que presidió la creación de la CECA en 1951. Solo entonces, la ruptura del consenso transatlántico podrá ser considerada no como una pérdida, sino como una emancipación.

Referencias

  1. J. Curtis; S. Fella (2026) President Trump and Greenland: Frequently asked questions. Disponible en: https://commonslibrary.parliament.uk/research-briefings/cbp-10472/ (Consultado 16/04/2026).
  2. Heather Stewart; Andrew Roth (2026) Trump steps up Greenland annexation demand and attacks European leaders at Davos. Disponible en: https://www.theguardian.com/business/2026/jan/21/davos-2026-trump-greenland-rules-out-force-part-north-america (Consultado 16/04/2026).
  3. Garret Martin; The Conversation (ed.) (2026) arctictoday.com. Disponible en: https://www.arctictoday.com/trumps-greenland-threats-reveals-no-win-dilemma-at-the-heart-of-european-security-strategy/ (Consultado 16/04/2026).
  4. European Parliament (ed.) (2026) EU must respond decisively to any form of coercion against EU member states. Disponible en: https://www.europarl.europa.eu/news/en/press-room/20260116IPR32444/eu-must-respond-decisively-to-any-form-of-coercion-against-eu-member-states (Consultado 16/04/2026).
  5. Fondation Jean-Jaurès (ed.) (2026) Le Danemark après Trump et la crise du Groenland : la fin du super-atlantisme ? - Fondation Jean-Jaurès. Disponible en: https://www.jean-jaures.org/publication/le-danemark-apres-trump-et-la-crise-du-groenland-la-fin-du-super-atlantisme/ (Consultado 16/04/2026).
  6. Matthias Waechter (2026) Le Danemark après Trump et la crise du Groenland : la fin du super-atlantisme ?. Disponible en: https://www.jean-jaures.org/publication/le-danemark-apres-trump-et-la-crise-du-groenland-la-fin-du-super-atlantisme/ (Consultado 16/04/2026).
  7. Wikipedia (ed.) (2026) Crise du Groenland. Disponible en: https://fr.wikipedia.org/wiki/Crise_du_Groenland (Consultado 16/04/2026).
  8. Le Grand Continent (ed.) (2026) Face aux menaces de Trump à l'encontre du Groenland, neuf pays européens ont annoncé l'envoi de personnel militaire sur l'île. Disponible en: https://legrandcontinent.eu/fr/2026/01/14/face-aux-menaces-de-trump-a-lencontre-du-groenland-la-france-lallemagne-la-suede-et-la-norvege-ont-annonce-lenvoi-de-personnel-militaire-sur-lile/ (Consultado 16/04/2026).
  9. Hugo Septier (2026) Revirement de Donald Trump sur le Groenland : « Toute dissension interne au sein de l'Otan donne du grain à moudre à Vladimir Poutine et à Xi Jinping ». Disponible en: https://www.publicsenat.fr/actualites/international/revirement-de-donald-trump-sur-le-groenland-toute-dissension-interne-au-sein-de-lotan-donne-du-grain-a-moudre-a-vladimir-poutine-et-a-xi-jinping (Consultado 16/04/2026).
  10. Donato Paolo Mancini (2026) Italy's Meloni Offers to Be Europe's Mediator With Trump on Greenland. Disponible en: https://www.bloomberg.com/news/articles/2026-01-19/meloni-offers-to-be-europe-s-mediator-with-trump-on-greenland (Consultado 16/04/2026).
  11. Hugo Ruiz-Septier (2026) Groenland : « L'envoi de troupes européennes pourrait empêcher Trump d'aller trop loin ». Disponible en: https://www.publicsenat.fr/actualites/international/groenland-lenvoi-de-troupes-europeennes-pourraient-empecher-trump-daller-trop-loin (Consultado 16/04/2026).
  12. Public Sénat (ed.) (2026) Menace d'annexion par les États-Unis : quel est le statut du Groenland au Danemark ?. Disponible en: https://www.publicsenat.fr/actualites/international/menace-dannexion-par-les-etats-unis-quel-est-le-statut-du-groenland-au-danemark (Consultado 16/04/2026).
  13. Toute l'Europe (ed.) (2026) Groenland : que permettent les traités européens et de l'Otan en cas d'annexion par les États-Unis ?. Disponible en: https://www.touteleurope.eu/l-ue-dans-le-monde/groenland-que-permettent-les-traites-europeens-et-de-l-otan-en-cas-d-annexion-par-les-etats-unis/ (Consultado 16/04/2026).
  14. Serge Sur (2026) Groenland : les menaces de Donald Trump à l'épreuve du droit. Disponible en: https://www.leclubdesjuristes.com/international/groenland-les-menaces-de-donald-trump-a-lepreuve-du-droit-13755/ (Consultado 16/04/2026).
  15. Eurasia Review (ed.) (2026) Les critiques de Trump à l'égard de l'OTAN s'intensifient : l'article 5 est-il encore en vigueur ?. Disponible en: https://eurasia.ro/2026/04/14/les-critiques-de-trump-a-legard-de-lotan-sintensifient-larticle-5-est-il-encore-en-vigueur/ (Consultado 16/04/2026).
  16. Wikipédia (ed.) (2026) Relations entre le Groenland et l'Union européenne. Disponible en: https://fr.wikipedia.org/wiki/Relations_entre_le_Groenland_et_l%27Union_europ%C3%A9enne (Consultado 16/04/2026).
  17. Toute l'Europe (ed.) (2026) Le Groenland, territoire au cœur des rivalités mondiales et test grandeur nature pour la souveraineté européenne. Disponible en: https://www.touteleurope.eu/l-ue-dans-le-monde/le-groenland-territoire-au-coeur-des-rivalites-mondiales-et-test-grandeur-nature-pour-la-souverainete-europeenne/ (Consultado 16/04/2026).
  18. Astrid Nonbo Andersen (2026) Groenland, Danemark et États-Unis : le passé colonial dans la dynamique actuelle. Disponible en: https://www.sciencespo.fr/cso/fr/actualites/groenland-danemark-et-etats-unis-le-passe-colonial-dans-la-dynamique-actuelle/ (Consultado 16/04/2026).
  19. Vie Publique (ed.) (2026) Groenland-Danemark-UE : six questions pour tout comprendre. Disponible en: https://www.vie-publique.fr/questions-reponses/297114-groenland-danemark-ue-six-questions-pour-tout-comprendre (Consultado 16/04/2026).
  20. Sénat (ed.) (2012) Relations de l'UE avec le Groenland. Disponible en: https://www.senat.fr/ue/pac/E6985.html (Consultado 16/04/2026).
  21. Steve Benen (2026) Short on international allies, Trump nevertheless turns on Italy's Meloni, too. Disponible en: https://www.ms.now/rachel-maddow-show/maddowblog/short-on-international-allies-trump-nevertheless-turns-on-italys-meloni-too (Consultado 16/04/2026).
  22. Chad de Guzman (2026) Trump Calls Carney 'Future Governor of Canada'. Disponible en: https://time.com/article/2026/03/10/trump-carney-canada-future-governor-annexation/ (Consultado 16/04/2026).
  23. Government of Iceland (ed.) (2026) Government proposes referendum on whether to return to EU accession talks. Disponible en: https://www.government.is/diplomatic-missions/embassy-article/2026/03/06/Government-proposes-referendum-on-whether-to-return-to-accession-talks-with-the-EU-/ (Consultado 16/04/2026).
  24. Daniel Goldstraw; EU Reports (ed.) (2026) Iceland sets date for EU referendum. Disponible en: https://eureports.com/2026/03/iceland-sets-date-for-eu-referendum/ (Consultado 16/04/2026).
  25. Riccardo Sala; NordiskPost (ed.) (2026) Iceland accelerates plans for a referendum in 2026 on joining the EU. Disponible en: https://www.nordiskpost.com/2026/02/25/iceland-early-refederendum-eu-accession-talks/ (Consultado 16/04/2026).
  26. Ursula von der Leyen (2026) Davos 2026 : Special address by Ursula von der Leyen, President of the European Commission. Disponible en: https://www.weforum.org/stories/2026/01/davos-2026-special-address-ursula-von-der-leyen/ (Consultado 16/04/2026).
  27. Toute l'Europe (ed.) (2026) « La souveraineté et l'intégrité » du Groenland « sont non négociables », prévient Ursula von der Leyen à Davos. Disponible en: https://www.touteleurope.eu/l-ue-dans-le-monde/la-souverainete-et-l-integrite-du-groenland-sont-non-negociables-previent-ursula-von-der-leyen-a-davos/ (Consultado 16/04/2026).
  28. Journal Impact European (ed.) (2026) Davos 2026 : l'UE face à la coercition américaine. Disponible en: https://journalimpacteuropean.impact-european.eu/davos-2026-ue-groenland-coercition/ (Consultado 16/04/2026).

Comentarios (0)

Inicia sesión para dejar un comentario.

Aún no hay comentarios.